whatsappCompartir facebookCompartir twitterTwittear emailE-mail
copiarCopiar url
Share 10
Noticiero E
Campaña Rise
Campaña Rise
Campaña Rise

EE. UU. confirma negociaciones con Cuba en medio de crisis por combustible

EE.UU. confirma contactos con Cuba mientras La Habana condiciona el diálogo en medio de sanciones, crisis energética y apagones prolongados.

EE. UU. confirma negociaciones con Cuba en medio de crisis por combustible
negociaciones-estados-unidos-cuba-crisis

La Casa Blanca confirmó este jueves que Estados Unidos y Cuba mantienen contactos diplomáticos, pese a que el gobierno de Miguel Díaz-Canel insiste en negar la existencia de negociaciones formales. La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, sostuvo que el presidente Donald Trump apuesta por la vía diplomática y llamó a La Habana a emitir declaraciones “prudentes” en medio de un escenario de alta tensión bilateral.

Leavitt afirmó que, ante la situación interna de la isla, el Gobierno cubano debería moderar su discurso. Según la funcionaria, “dado que el Gobierno cubano está en sus últimas y que el país está a punto de colapsar, deberían ser prudentes en sus declaraciones dirigidas al presidente de EEUU”, reiterando la postura de Washington sobre el actual estado político y económico del país caribeño.

Cuba niega negociaciones, pero ofrece diálogo condicionado

En respuesta, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel rechazó que existan negociaciones oficiales con Washington, aunque reiteró que su administración está dispuesta a dialogar. En una comparecencia transmitida en cadena nacional, aseguró que Cuba está abierta a conversar “sobre cualquiera de los temas que se quiera debatir”, siempre que se cumplan condiciones específicas.

El mandatario subrayó que cualquier acercamiento deberá darse sin presiones ni precondicionamientos y en un plano de igualdad. Añadió que el diálogo solo sería posible con pleno respeto a la soberanía, la independencia y la autodeterminación del país, y sin injerencias en asuntos internos, postura que marca los límites del eventual intercambio con Estados Unidos.

 

 

Presión energética y sanciones elevan la tensión bilateral

Las declaraciones se producen en un contexto de fuerte presión económica y energética sobre la isla, intensificada por medidas adoptadas por la administración de Donald Trump. Washington ha dificultado el acceso de Cuba al combustible necesario para la generación eléctrica, bloqueando el suministro de petróleo desde Venezuela y aumentando las restricciones al crudo proveniente de México.

A finales de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que habilita la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la isla. En ese documento, el mandatario calificó a Cuba como una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y la política exterior de EE.UU., acusándola de alinearse con actores considerados hostiles.

El endurecimiento de la política estadounidense se da tras la operación militar con la que Estados Unidos detuvo el 3 de enero al entonces presidente venezolano Nicolás Maduro, hecho que derivó en el cese del envío de petróleo a La Habana y profundizó la crisis energética. Trump ha insinuado que el gobierno cubano se verá obligado a negociar y ha asegurado que “Cuba será libre”.

Crisis energética, “opción cero” y apagones prolongados

Díaz-Canel reconoció públicamente que el país atraviesa una situación energética “compleja” y anticipó tiempos “muy difíciles”. Detalló que en 2025 el petróleo venezolano cubrió cerca del 30% de las necesidades energéticas y admitió que dos terceras partes del combustible deben importarse. Desde diciembre, Cuba no ha recibido suministros externos y paralizó toda la generación basada en diésel y fueloil, equivalente al 40% de su matriz energética.

Ante este escenario, el régimen activó la llamada “opción cero”, un plan de supervivencia inspirado en el “Periodo Especial” que contempla racionamiento extremo, autosuficiencia alimentaria, uso de tracción animal, carbón vegetal para cocinar y transporte no motorizado. Aunque algunas medidas fueron “actualizadas”, el propio Díaz-Canel admitió que la prioridad es asegurar cualquier vía de acceso a combustible externo.

La crisis se agrava por la obsolescencia de las termoeléctricas y la falta de divisas. El país necesita unos 110.000 barriles diarios y, sin nuevos envíos, expertos advierten un escenario crítico. Jorge Piñón, del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, alertó que la situación podría convertirse en una “grave crisis” para marzo. En lo que va del año, la isla solo recibió un petrolero desde México con 86.000 barriles.

Mientras tanto, los apagones se intensificaron con cortes de hasta 10 horas diarias. Una falla reciente dejó sin servicio eléctrico a provincias como Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo. La estatal Unión Eléctrica reconoció la vulnerabilidad del sistema, afectado por roturas frecuentes, escasez de combustible y una infraestructura envejecida.