
Eclipse lunar teñirá de rojo los cielos de América y será el último hasta 2028
La “Luna de sangre” podrá verse en Norteamérica y Centroamérica; en Sudamérica será parcial y breve.
La madrugada del martes 3 de marzo, un eclipse lunar total convertirá la Luna llena en una intensa Luna roja, visible en buena parte del continente americano. El fenómeno astronómico, que no volverá a repetirse en su versión total hasta finales de 2028, podrá observarse durante más de una hora en Norteamérica y parcialmente en regiones de Centroamérica y Sudamérica.
¿Dónde y cuándo se verá la Luna roja?
En México, el oeste de Canadá y el centro y la costa oeste de Estados Unidos, el eclipse será visible en su totalidad antes del amanecer. En países de Centroamérica como Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, el espectáculo aparecerá bajo sobre el horizonte occidental justo antes de la salida del sol.
En el occidente de Sudamérica la observación será parcial y más breve, ya que coincidirá con el amanecer y la Luna desaparecerá rápidamente en el horizonte. En latitudes más australes la visibilidad será aún menor. Fuera de América, Australia y el este de Asia podrán seguir el evento durante la noche del martes, mientras que Europa y África no tendrán visibilidad.
¿Qué es un eclipse lunar y por qué la Luna se vuelve roja?
Un eclipse lunar ocurre cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean de tal forma que nuestro planeta bloquea la luz solar que normalmente ilumina el satélite. Durante la fase total, la Tierra proyecta su sombra sobre la Luna y parte de la luz solar se filtra por la atmósfera terrestre, tiñéndola de un tono rojizo característico.
De acuerdo con la NASA, estos fenómenos se presentan entre cuatro y siete veces al año, aunque no todos son totales ni visibles desde las mismas regiones. Este evento llega apenas dos semanas después de un eclipse solar tipo “anillo de fuego” que fue visible en la Antártida.
El evento comenzará oficialmente a las 2:44 a. m. con la fase penumbral, cuando la Luna empiece a entrar en la zona externa de la sombra terrestre. En ese momento el oscurecimiento será leve y apenas perceptible. A las 3:50 a. m. iniciará la fase parcial: la umbra —la parte más oscura de la sombra— comenzará a cubrir progresivamente el disco lunar, generando la sensación de que la Luna pierde “mordidas” de luz.
Minutos después de las cinco de la mañana se alcanzará la totalidad. Durante casi una hora, la Luna de sangre brillará con tonalidades anaranjadas y rojizas en el cielo occidental. El mejor momento para fotografías será poco antes de las seis, cuando el satélite esté más bajo en el horizonte y pueda encuadrarse junto a edificios, montañas o árboles, creando un efecto visual de mayor tamaño aparente. Tras las seis, la Luna iniciará su salida gradual de la sombra. La fase parcial concluirá a las 7:17 a. m., aunque en muchos puntos será imperceptible debido a la luz del amanecer.
Cómo observar el fenómeno
A diferencia de los eclipses solares, este evento no requiere protección especial. Puede apreciarse a simple vista, aunque binoculares o telescopios permiten distinguir con mayor detalle cráteres y mares lunares. Especialistas recomiendan consultar aplicaciones astronómicas o calendarios celestes para conocer la hora exacta según cada ciudad y salir en distintos momentos para apreciar la evolución de la sombra terrestre. El ritmo del eclipse lunar es más pausado, lo que facilita su seguimiento sin necesidad de permanecer toda la madrugada al aire libre.
En agosto se registrará un eclipse lunar parcial visible en América, Europa, África y Asia occidental, pero el de este martes será el último total visible en el continente hasta 2028, convirtiéndolo en uno de los eventos astronómicos más esperados del año.










