
Colombia denuncia presunto bombardeo desde Ecuador pero Noboa lo niega
Colombia denuncia un posible bombardeo desde Ecuador y advierte riesgo de guerra, mientras Quito rechaza las acusaciones y defiende sus operaciones.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció un supuesto bombardeo desde Ecuador en zona fronteriza colombiana y alertó sobre el riesgo de una escalada militar, al tiempo que pidió una investigación exhaustiva para evitar “ir a una guerra”. La acusación se produce en medio de crecientes tensiones bilaterales.
Durante un consejo de ministros televisado, el mandatario afirmó que existen indicios de un ataque con explosivos lanzados desde aeronaves cerca de la línea limítrofe. Según explicó, se habrían encontrado “bombas tiradas de avión”, lo que refuerza sus sospechas de una posible acción externa y no de grupos armados ilegales. Petro subrayó la necesidad de esclarecer los hechos con rigor antes de tomar decisiones de mayor alcance. En ese contexto, señaló que su gobierno busca confirmar si el ataque provino efectivamente desde territorio ecuatoriano, en una región donde operan organizaciones vinculadas al narcotráfico.
En paralelo, el jefe de Estado colombiano indicó que solicitó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que intervenga diplomáticamente en la situación. “Pedí que llame al presidente de Ecuador porque nosotros no queremos ir a una guerra”, afirmó, sin detallar cuándo realizó dicha gestión.
La respuesta desde Quito no se hizo esperar. El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, rechazó categóricamente las acusaciones y aseguró que las operaciones militares se desarrollan exclusivamente dentro de su territorio.
A través de un mensaje público, Noboa sostuvo que las declaraciones de Petro son falsas y defendió las acciones de su gobierno contra estructuras criminales. Según explicó, Ecuador está atacando “lugares que servían de escondite” para grupos delictivos, muchos de ellos —afirmó— de origen colombiano. La frontera entre ambos países, de aproximadamente 600 kilómetros, es una zona históricamente afectada por la presencia de guerrillas y redes criminales dedicadas al tráfico de drogas, armas, personas y actividades como la minería ilegal.
Este nuevo episodio se suma a un deterioro en las relaciones diplomáticas, marcado por una disputa comercial iniciada en febrero. El conflicto ha impactado áreas clave como importaciones, cooperación energética y transporte de crudo, elevando la presión política entre ambos gobiernos. Mientras avanzan las investigaciones, el cruce de acusaciones incrementa la incertidumbre en la región y mantiene en alerta a la comunidad internacional ante una posible escalada del conflicto.










