
The Economist critica duramente la gestión de Petro
The Economist acusa a Gustavo Petro de buscar cambiar la Constitución para imponer reformas bloqueadas y alerta sobre los riesgos para la democracia colombiana.
La revista británica The Economist publicó un artículo contundente sobre el presidente colombiano Gustavo Petro, al que describe como “El terrible presidente de Colombia”. En su análisis, el medio critica la gestión del mandatario, marcada por promesas incumplidas y la imposibilidad de lograr consensos con el Congreso, lo que ha frenado reformas clave en salud, pensiones y trabajo. Frente a este escenario, Petro ha insinuado la convocatoria de una asamblea constituyente, una propuesta que The Economist califica de “radical y preocupantemente vaga”.
El semanario subraya que el mandatario, con un índice de aprobación cercano al 30 %, carece de un sucesor político y, ante la imposibilidad de reelegirse, parece apostar por el respaldo directo del pueblo para preservar su legado. Este escenario ha llevado a que el presidente adopte un estilo confrontacional, tanto en su relación con el Congreso como en redes sociales, donde lanza ataques y comparaciones polémicas contra sus críticos.
En el ámbito económico, The Economist advierte que Colombia enfrenta una estrechez fiscal severa, pues el Gobierno ha congelado el límite legal de gasto y endeudamiento, lo que llevará el déficit fiscal a cerca del 7 % del PIB este año. Esta situación, según el medio, limita seriamente la capacidad del Ejecutivo para implementar reformas estructurales, mientras persiste la incertidumbre sobre la viabilidad de las iniciativas actuales.
En materia de seguridad, el artículo sostiene que la estrategia de “Paz Total” ha fracasado, como lo evidencia el atentado contra el senador Miguel Uribe y la violencia creciente en ciudades como Cali. Además, destaca el constante cambio de ministros en el gabinete de Petro, con más de 50 nombramientos desde 2022, reflejando inestabilidad política y desorganización interna.
Finalmente, The Economist advierte que, aunque Colombia necesita reformas para combatir la desigualdad y la baja movilidad social, el camino elegido por el presidente podría tensar aún más la democracia del país. La revista concluye que el posible giro hacia la reescritura constitucional representa un riesgo para la institucionalidad, al buscar consagrar en la carta magna lo que no ha logrado aprobar en el Congreso.










